jueves, junio 18, 2009

El órgano mudo

El coro de la iglesia de San Pedro tiene resonancias musicales y afectivas personales. Recuerdo haber cantado aquí más de 50 años atrás. El maestro Edgardo Egaddi (1) había probado las voces blancas y me seleccionó para el coro del Colegio de la Inmaculada como tiple segundo. Posiblemente fue para la fiesta del Sagrado Corazón que nos trajeron a cantar. Primera vez que veía un órgano de tubos. Si era hermoso cantar con el órgano electrónico al que estaba acostumbrado, me fascinó la resonancia de lo que para mi era una nueva música. El lirismo de nuestros cantos religiosos, con la dirección del maestro Egaddi y la interpretación del organista señor Boza, unía voces juveniles y blancas y adquiría tonalidades y colores distintos. Recuerdo sobre todo el final con la Toccata y Fuga en re menor de J. S. Bach interpretada por Claudio Ramírez Alzadora. Los coreutas (me suena tan mal lo de corista, a pesar de la bella película de C. Barratier) mirábamos embobados al organista; en la nave de la iglesia, los fieles, inmóviles, estaban volteados hacia el coro. No se si ángeles o demonios, o ambos en combate, insuflaban los metales haciendo de la música luz deslumbrante.

Volví años después, ya jesuita, para cantar la Misa Pastorella, dirigida por el padre Martín Urrutia, con el acompañamiento de la señora Leonor Avendaño. Sentí entonces que llegaba a un lugar conocido. Es que cantar desde un escenario o un coro tiene la magia de darte algún tipo de posesión sobre el lugar. El espacio donde has hecho música vocal ha sido recreado personalmente y nunca será igual, aunque para los demás no sea más que un teatro o un templo más. Quizá sea por eso que cuando hace poco más de un año entré a tomar posesión de esta sede parroquial, me sentí en un espacio tan mío aunque nunca hubiera presidido en él una Eucaristía.

No es que desvaríe. Me apena que nuestro órgano de tubos construido por el organero Juan Dourte, de la hoy inexistente “Gran fábrica de órganos de iglesia, salón y concierto Nuestra Señora de Begoña”, Bilbao – España, fechado en 1927, esté callado bastante más de 20 años. No tiene antigüedad como para que se interesen los restauradores, ni valor histórico excepcional. Inclusive se le puede culpar de que para él se malograra la entrada a la iglesia con un abominable volumen intruso. Así lo dice el padre Rubén Vargas: “Sobre todo el coro del fondo de la iglesia, cubriendo en gran parte el testero todo tallado que a uno y otro lado de la entrada hermoseaba su acceso, afeando la perspectiva de la nave central con las vigas de hierro que hubo que colocar entre las primeras pilastras para tender el piso. Aunque luego se trató de disimular su aspecto, susbsistieron los defectos anotados”. Sin embargo, hoy no se puede quitar el coro, ni regalar el órgano, y mucho menos alegar puridad de estilo cuando la iglesia sufrió un siglo de incuria. Además, sería hermoso volver a escuchar ese órgano.

En la iglesia del Espíritu Santo de Madrid – España se instaló en 1990 un órgano del organero Juan Dourte, similar aunque diez años menor que el de San Pedro de Lima, de propiedad del Consejo Superior de Investigaciones Científicas de España. En 1986 el doctor Miguel Romera, científico titular de dicho Consejo, había hecho sonar sin organista dicho órgano, invento patentado en España (3). No es descabellado, pues, pensar de otra manera en el órgano de tubos de San Pedro. La mejor referencia para entender que se puede recrear, es el Gran Órgano construido en 1979 por el organero Ronald Sharp para el para el Concert Hall del Sydney Opera House – Australia (4).

Tal vez también sean sueños; pero son posibles. Sería un proyecto interesante para experimentar en acústica, electrónica y música. Cualquier buena idea al respecto, es fácil comunicarse conmigo. Mientras tanto, mi tarea es seguir con el proyecto de renovación de San Pedro para lanzarlo al mundo en el año 2018. Pero esto será tema de otro post.

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(1) Edgardo Egaddi. (Parma 11.7.1925 – 21.3.2000). Director de coro. En su extensa actividad musical, vivió ocho años en el Perú (1952-1960) donde fue director de la Masa Coral del Conservatorio Nacional de Música.

(2) http://www.iec.csic.es/~miguel/Organo1.html

(3) P. 8901370 (1990).

(4) http://www.ohta.org.au/confs/Sydney/GRANDORGAN.html

4 comentarios:

Manuel dijo...

En el mes de Junio de 1993 me invitaron, junto con el coro de adultos de Desamparados a cantar en la Novena del Sagrado Corazón de Jesús. El Hno. Pedro López me preguntó si quería usar el órgano de tubos o el electrico que había llegado a San Pedro en 1991. Dado que el coro cantaría cerca al presbiterio y que mi papá me advirtió que para tocar el órgano de tubos había que tener un poco mas de experiencia, decidí tocar el eléctrico. ¡Me perdí la oportunidad de mi vida!
(Después toque el órgano de tubos de la iglesia de San José de Bellavista, pero el pobre estaba bastante deteriorado).

Luis Siabala Valer dijo...

Padre Enrique:

Esta Tocata y Fuga de Bach siempre ha movido mi espíritu con emoción. Estupenda ejecución y las notas del recuerdo.

Cordialmente,

Luis Siabala

jose dijo...

Hola Enrique, excelente idea la de recuperar el organo. Te mande un email a tu correo que tiene la extension @ci.edu.pe, ¿ese es tu correo personal?? confirmame por favor a mi correo kenjozaba@hotmail.com

saludos

Keny Zagaceta

Anónimo dijo...

Estimado Padre: POR FAVOR! NO DESISTA! se lo pido desde Argentina, Lomas del Mirador Bs. As. es una maravilla y el Espíri tu Santo inspira estas obras grandes en almas generosas como la suya,no haga oídos a los vientos del mal que entran a iglesia.¡Ánimo! lo que cuesta vale!
Éxito en su proyecto desde acá rogamos al Señor para que logre su propósito de ennoblecer esa iglesia con tan bello instrumento, nosotros acá en Ntra. Sra. del Sgdo. Corazón tocamos una guitarrita y un órgano electrónico, casi de juguete...pero soñamos ocn un día ver todas las iglesias con "El" instrumetno: el órgano de tubos, resumen de todos los instrumentos y...par aDios, lo mejor, sin duda.Adelante y bendiciones.
Raúl Eduardo Dálinson