lunes, junio 01, 2009

María Angola y La Abuelita


“Estábamos juntos; recordando yo las descripciones que en los viajes hizo mi padre, del Cuzco. Oí entonces un canto.

La María Angola!- le dije.

-Sí. Quédate quieto. Son las nueve. En la pampa de Anta, a cinco leguas se le oye. Los viajeros se detienen y se persignan. La tierra debía convertirse en oro en ese instante; yo también, no sólo los muros y la ciudad, las torres, el atrio y las fachadas que había visto.

La voz de la campana resurgía. Y me pareció ver, frente a mi, la imagen de mis protectores, los alcaldes indios: don Maywa y don Víctor Pusa, rezando arrodillados delante de la fachada de la iglesia de adobes, blanqueada, de mi aldea, mientras la luz del crepúsculo no resplandecía sino cantaba. En los molles, las águilas, los wamanchas tan temidos por carnívoros, elevaban la cabeza, bebían la luz ahogándose.” (José María Arguedas)

María Angola de Cuzco… «A su canto triste salen del agua toros de fuego, o de oro, arrastrando cadenas». Es voz del centro del mundo que transforma los antiguos amarus de los lagos andinos.

Obra del fundidor Diego Arias De la Cerda, fechada en 1655, es la Campana Mayor de la Catedral del Cuzco, dedicada a la Asunción de Nuestra Señora. Pesa seis toneladas de bronce y estaño. Fue fabricada en las proporciones exactas para que además de sus grandes dimensiones, la sonoridad fuera maravillosa, la mejor de Sudamérica. Su bronco resonar, debido a que el bronce se quebró, fue llevado al silencio por los sismos de 1950, 1986 y 1991.

La llamada María Angola Menor está en Pampamarca, Apurímac. Azángaro, Puno, también tiene su émulo, la María Asunta. San José de los Chorrillos en Huarochirí candidatea así mismo con su María Angola. Lo mismo que Chayamuray, en Chumbivilcas, Cuzco.

 

En Octubre de 2006, en el blog Harun al Rashid , el señor Siabala reclamaba que en Lima ya no suenan las campanas. Pero hemos vuelto, en San Pedro, a dar las horas, a tocar el Angelus. Veremos cuánto tiempo tarda la Municipalidad en llamarnos la atención por hacer ruidos molestos. Mientras tanto, seguiremos alegrando a nuestro barrio comercial tan venido a menos, como decía el padre Antonio Capel, transmitiendo “llamadas y respuestas íntimas entre el cielo y la tierra”.

 

La más antigua de las campanas, la decana de toda Lima, tiene dos sobrenombres que se van perdiendo en el tiempo. Todos los limeños viejos sabían que le decían “La Abuelita” o “La Vieja”. Pero tiene nombre propio, y lo lleva esculpido al dorso: JESÚS. Dobló en el entierro de Santa Rosa, y en el de San Martín de Porres. También anunció tristezas y alegrías en la Lima colonial y en la republicana.

 

El hermano jesuita Pedro Suárez, fundidor de oficio, maestro campanero, en 1666 hizo “La Grande». Después de la Cantabria de la Basílica Catedral, es la mayor de Lima; pero la supera en sonido. Tiene bellas grecas talladas, cruces y cuatro medallones grandes con las efigies de la Inmaculada, san Francisco de Borja, san Miguel y una Custodia, entre dos ángeles. Alrededor lleva la inscripción: “Alabado sea el Santísimo Sacramento y María concebida sin pecado original”. Mide dos metros cuarenta y dos centímetros de diámetro en boca. Si la tradición dice que la María Angola se escuchaba en la pampa de Anta o hasta Urcos, ciertamente la Grande se podía escuchar en Chorrillos. Claro que hablamos de otra época, cuando la urbanización no había hecho estragos.

 

Y para terminar, las otras campanas son: “San Javier” fundida en 1722, “San Ignacio” en 1753 y “Virgen de Loreto” en 1755; esta última marca las horas, es la segunda en sonoridad y me despierta cada mañana.

5 comentarios:

Fernando Bolaños dijo...

Enrique:
Felicitaciones por tu blog... El texto sobre la Maria Angola es uno de los textos mágicos de Arguedas que más me gustan... Gracias por esa erudición "campanaria" sobre las campanas de Cusco y Lima que nos abren una ventana a un mundo en que el sentido del tiempo era distintos, con otras prisas y otros apremios. En este mundo ensordecedor, bulloso, y multifacético nos olvidamos a veces que estamos conectados a mundos más sutiles...
Saludos

Fernando

Eduardo Villavicencio Molina dijo...

Hola Enrique:

En segundos me has teletransportado a otro tiempo y espacio. Si me preguntan qué sonidos me llevan a mi niñez, yo podría decir que uno de ellos es la campana del Colegio de la Inmaculada. Tiene muchos años, aunque no tantos como los de las campanas de Cuzco o San Pedro y tal vez no suene tan fuerte, pero cada vez que la escucho sonar me "oxigena" por toda la vida que he tenido bajo su llamado.

Me gusta mucho la frase que citas: “llamadas y respuestas íntimas entre el cielo y la tierra”. No se mucho sobre la historia de las campanas, pero siempre han sido para mi una señal de vida, alegría y esperanza. Las campanas son los latidos de una Iglesia viva, llena de fe, fortaleza, historia y universalidad.

Espero que las campanas no se callen. Lima sí tiene ruidos molestos y por los que no se ha hecho nada en muchos años. Que los responsables del bienestar y la calidad de vida de los vecinos se preocupen primero por las verdaderas molestias.

¡Dejemos que las campanas sigan latiendo!

Un abrazo,

Eduardo

Luis Siabala Valer dijo...
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Luis Siabala Valer dijo...

Padre Enrique:

Con al regreso del tañir de los bronces de San Pedro, retorna también mucho de la personalidad de ciudad antigua que tiene Lima, que debemos conservar.

La madura reflexión de quienes tengan que decidir si podría ser o no molesto aquel doblar metódico, cadente y hermoso, será garantía contra alguna objeción; suficiente el silencio a que la que ha estado condenada.

Este artículo dedicado a la legendaria María Angola del Cusco es una bella nota de tradición. Muchas gracias por la cita.

Un fraternal saludo,

Luis

Eddie Wong dijo...

P. Enrique, desde que empezó este blog he estado visitandolo esporádicamente. Hoy me permito agradecer a usted por publicar una foto en donde aparece nuestro recordado y querido Hno. Pedro López, SJ con María Angola, una campana muy disputada, muy querida y cuidada por los acólitos y acólitos mayores (algunos de ellos antiguos alumnos de la Inmaculada y de otros colegios y universidades jesuitas del extranjero como fue mi caso) durante los años 70s y 80s.

Aprovecho también para felicitarle a usted y a su consejo parroquial y a los directivos del Apostolado de la Oración por la organización de la procesión del Sagrado Corazón de Jesús para este domingo 28 a las 4:30 p.m. Procesión de mucha tradición católica en Lima, mayor aún cuando la Iglesia de San Pedro de Lima - Jesuitas es Santuario Arquidiocesano del Sagrado Corazón de Jesús. Reconocemos que es una tarea difícil pero que Dios quiere llamarnos a la oración y al ofrecimiento diario, mucho más durante el mes de junio dedicado al Corazón de Cristo.

A través de medios electróncios nos estamos permitiendo difundir esta procesión, importante en este mundo esclavizado por el mal. Nos fue muy triste, que la procesión no se realizara el año pasado por impedimento municipal.

Muchas gracias, y que Dios le bendiga. Saludos a la comunidad de Sanh Pedro de Lima - Jesuitas.

Sinceramente, Eddie ;)
http://barandiaranetxekoak.blogspot.com/