Dicen que los jesuitas cuando los nombran superiores tienen que cambiar alguna puerta de sitio. Puede que sea o no cierto, pero en San Pedro había una puerta entre el portón de la portería y el de la nave izquierda (o de la epístola) que yo no encontré al llegar. Así aparece en antiguas fotografías. ¿Por qué una portería con dos puertas? Porque el vestíbulo de entrada había sido dividido para dar cabida a la Secretaría de la Comisión Administradora de los bienes del Supreso de San Felipe Neri, es decir a toda la manzana que había sido del Colegio de San Pablo. Cuando desaparecieron dichas oficinas porque ya estaban las Religiosas del Sagrado Corazón a quienes se había entregado el local para la escuela Normal, la puerta fue clausurada y tapiada en ambos lados con paredes de quincha, que ahora han sido reemplazadas con ladrillo.
Pero sigamos con el espacio del vestíbulo o hall de entrada, muy importante porque fue construido en 1682 y en el futuro será gran espacio de recibimiento a los visitantes, mostrando una colección de cuadros de temas marianos y petrinos.
En la parte posterior de la Penitenciaría estaba la fuente bautismal enrejada en madera (obra relativamente reciente), que será reubicada. Cuando se desarmó el armario adosado a la pared, encontramos un pasadizo en arco hacia la portería, que ha quedado descubierto. Lo más importante ha sido encontrar al costado de la pared una hornacina y el cántaro que tuvo que ser usado para que el hermano portero entregara a los devotos el Agua de San Ignacio, tal como era costumbre en las casas de la Compañía. Este espacio encontrado será respetado y bien dispuesto como muestra a los visitantes de la antigua Portería del Colegio de San Pablo.
Tratándose de puertas, no puedo dejar de hacer notar que todas las del claustro, en los dos pisos, tuvieron que ser restauradas y reformuladas con vidrio. Para este trabajo empleamos partes de las antiguas puertas y madera de pino adquirida de la demolición de antiguas casas limeñas. Además, hemos cambiado íntegramente los portones de la Penitenciaría hacia la antesacristía y hacia la iglesia, que estaban deshechos por los xilófagos (así llaman los técnicos a las polillas). Son exactos a los anteriores y la construcción ha sido difícil por el gran número de piezas (un rompecabezaas), pero quedan como piezas de museo para los próximos 400 años.
(Continuará)

1 comentarios:
Impresionante, gracias.
Julio
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