Dejemos a los chicos con su carnaval que tomen las calles, que aprendan a manifestarse los futuros indignados. Y a los no tan chicos que se diviertan a sus maneras, ya que no tienen capacidad de indignación. Para el caso que nos van a hacer: a. a los viejos, b. a los de la canción criolla, c. a los aburridos, d. a los hiperreligiosos. Al fin y al cabo, mañana es feriado y se pueden levantar más tarde.
Vale la pena recordar en esta ocasión que la región andina es eminentemente animista, por lo tanto requiere del servicio profesional de especialistas en la materia. Averigüen en Lima la cantidad de brujos que se han trasladado a Los Olivos o visiten el mercado de productos para brujos en la cuadra 6 de Aviación y se sorprenderán. Bueno, más allá de los Andes también hay escobas que vuelan: en Brasil y las regiones de influencia originaria africana tienen su candomblé; en Guatemala hay un personaje nada simpático, Maximón, cuyo templo visité en Sololá (me retiré rapidito, porque “daba cosa”); también llegaron de África el vudú haitiano, la burukutela bilongo, la santería cubana. Todos estos fenómenos existen a despecho de la modernidad.
En el día de las brujas de Cachiche (sin cachita), de los brujos de las Huaringas y de los de Salas, de las Ágatas Lis y demás trabajadoras/ es de las diversas mancias (cartomancia, quiromancia, piscomancia, frejolmancia, temancia, pallarmancia), un saludo a todas esas personas que dan consuelo y esperanza a los sufrientes físicos, económicos, espirituales, morales y demás. Y a los que optaron por el camino del Mago Simón (Maximón) que conocemos por los Hechos de los Apóstoles, mi deseo de conversión para que enseñen a devolver bien por mal, que en el fondo es más rentable.
Otrosí pregunto. ¿Qué tiene que ver esto con San Pedro, es decir con mi parroquia, no con el homónimo cactus de las mesadas de brujos? Que en estos días sospechosamente he visto más gente que de costumbre recogiendo agua de siete iglesias. Es que no tenemos remedio. Las procesiones más interesantes siempre terminan siendo las que corren por aguas subterráneas.
Pedro y Pablo discuten con Simón el Mago delante del emperador Nerón. Fresco de Filippino Lippi, capilla Brancacci, iglesia de Santa Maria del Carmine – Florencia (1481-1482).


2 comentarios:
Plop, Padre.
Interesante además de realista como siempre.Gracias.
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